Al vencer la adversidad, Jay Footlik dedicó su vida a promover la unidad en el pueblo americano
Jay sabe lo que es estar en lucha constante. A los 4 años de edad su papá se fue, dejándolo junto a su mamá quien estaba embarazada. Sin otra alternativa para subsistir, su mamá tuvo que buscar ayuda pública para poder alimentar a Jay y al bebé recién nacido. Korene Footlik fue un símbolo de valor y fortaleza para sus hijos.
Su abuelo, veterano de la Segunda Guerra Mundial, se convirtió en su padre y le enseñó que uno trata a los demás de la manera en que uno desea ser tratado. Su abuela era una mujer fuerte y llena de pasión, quien lo ayudó a defender sus valores. Esa fe le movió a buscar cómo ayudar a los que tenían menos que él, a comprender la importancia de que todo el mundo pueda aspirar a una buena educación y a vivir en una buena comunidad.
Jay se envolvió en la política por primera vez a la edad de 8 años, cuando ayudó al congresista Abner Mikva en su campaña electoral, repartiendo hojas sueltas de casa en casa. Fue inspirado por líderes políticos como los senadores Paul Simon y Adlai Stevenson III, aprendiendo la manera en que la política progresista ha servido como agente catalítico para el cambio en nuestro país.
Después de trabajar en la campaña de Clinton en Little Rock, Arkansas, Jay sirvió como ayudante especial del Presidente Clinton en la Casa Blanca, donde trabajó tanto en la política doméstica como extranjera. En 1997 vivió entre Israel y Vernon Hills, mientras trabajaba en el Instituto Peres de la Paz donde organizó iniciativas para establecer seguridad y paz en el Oriente Medio.
En colaboración con el hijo del difunto Primer Ministro Yitzhak Rabin, estableció una firma de consultaría para desarrollar estrategias para la seguridad del país.
En el Congreso, Jay utilizará su experiencia política y personal para traer el cambio que nuestro país necesita- sacar nuestras tropas de Iraq, proveer un buen sistema de salud para todos los americanos, reducir nuestra dependencia en el petroleo, y proteger las pensiones y el Seguro Social.
"La política debe incluir los mismos valores que le enseñamos a nuestros hijos- tratar a los demás como deseamos que nos traten a nosotros y apoyar lo que creemos justo. Cuando sea su congresista, llevaré estos valores a Washington".